Impacto del COVID-19 en República Dominicana
Republica Dominicana superar poco a poco la pandemia.
El COVID-19 es una enfermedad infecciosa causada por el coronavirus que se ha descubierto más recientemente. Su brote inicio en Wuhan (China) en diciembre de 2019 y se expandió a todo el mundo. El primer caso confirmado en R.D fue en marzo de 2020.
La pandemia ha planteado un desafío para la República Dominicana, no se tomaron las medidas necesarias a tiempo, lo que nos dejo vulnerables y trajo malas consecuencias a nivel social, como económico. Las estadísticas sobre la pandemia en R.D no tan son alarmantes como se esperaría en un principio, pero la situación por la que esta atravesando ha afectados sectores muy importantes para su economía.
Las actividades económicas sufrieron un fuerte freno. El turismo se paralizó en todas sus vertientes. Continuaron las actividades productivas –en toda su cadena- que tienen que ver con la producción de alimentos, medicinas y suministros de salud, así como toda su cadena de valor. El resto de las empresas redujeron sus actividades o las paralizaron, algunas acudiendo al teletrabajo –en los casos en que eran posible-. En pocas palabras: el ritmo de la actividad económica se redujo tan drásticamente que el Gobierno se vio precisado a intervenir con medidas de paliativo social y laboral.
Uno de los efectos más preocupantes es la parálisis en cuanto a las fuentes de divisas. El turismo y las exportaciones de zonas francas han sido seriamente afectas. Las remesas han caído y probablemente se haya profundizado esta caída en abril. Las exportaciones nacionales parecen las más resilientes de todas y la cadena de exportaciones de productos nacionales es la menos vulnerable.
El COVID-19 afecta directamente nuestra vida cotidiana, no solo en situaciones personales, también laborares. Algunos estiman que el desempleo será cercano al 30% cuando a fines de 2019 se estimaba en un 10%, conduciendo a una reducción drástica de los ingresos de la persona y disminuyendo la capacidad de compra de los hogares, causando un retroceso en los niveles de pobreza monetaria y originando posibles tensiones sociales.
Esta crisis sanitaria tuvo un fuerte impacto consumo en República Dominicana, antes de que iniciara la cuarentena, las compras en supermercados crecieron más del 55% en promedio vs. la misma semana en 2019. Compras de alimentos y limpieza resaltan como categorías de mayor crecimiento durante marzo y abril, canastas como lácteos crecieron +60%, alimentos +53%, cuidado del hogar y cuidado personal +56%, respectivamente. Los compradores están priorizando las compras del hogar, sacrificando gastos en categorías de impulsivos y licores. La intensificación de la demanda de esas categorías, genera un reto a fabricantes y retailers para lograr el abastecimiento adecuado en las tiendas, teniendo también en cuenta la complicación en la logística de distribución. Las canastas que más se han beneficiado, semanas posteriores al primer caso confirmado de covid-19, son alimentos (+46%), cuidado del hogar (+38%) y bebidas no alcohólicas (+28%), mientras que licores (-16%) y confiterías (-13%) han sido las más afectadas, comparando con las mismas semanas del año anterior.
El gobierno ha tomado buenas decisiones para ayudar a la fase de recuperación como aumentar de liquidez. Sus acciones por reducir el impacto en ingresos, empleos y alimentación han sido acertadas, pero insuficientes especialmente en lo relativo al sector informal de la economía. Es clave también, asegura, retomar el fortalecimiento de las exportaciones nacionales, fortaleciendo la capacidad de ese sector, a la vez que haya un enfoque para la reducción de las importaciones.
No queda mucho para que la pandemia acabe, ya hemos superado la mayoría, y las personas ahora son mas consientes y conocen mejor las consecuencias de no respetar medidas que busquen ayudarlos. Una vez superada la pandemia podremos empezar a tomar acciones para volver a vivir con normalidad y reforzar nuestro país.

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